Actualidad sahara
Que el Muro de la Vergüenza no se convierta en el Muro del Silencio
10 Nov 2009
Construido en 1980 para aislar a las familias del Sáhara Occidental y dividir su territorio, cuenta con una longitud de 2.720 kilómetros, protegido por 160.000 soldados armados, 240 baterías de artillería pesada, más de 20.000 Km. de alambre de espinos, miles de vehículos blindados y millones de minas antipersona prohibidas por las convenciones internacionales.
El ''muro de defensa'' marroquí, actualmente conocido como Muro de la Vergüenza, ha causado centenares de víctimas a uno y otro lado de la misma, impidiendo el legítimo derecho de la población saharaui a circular libremente por su país.
Con motivo del 20 aniversario de la caída del muro de Berlín, en los informativos de ETB del lunes 9 de noviembre, tanto en euskera como en castellano, se emitió un pequeño reportaje sobre los muros que aún no han caído. Así pudimos ver el muro que separa las dos Coreas, el que separa México de EEUU, el muro de Nicosia, los restos del muro de Belfast… y otros tantos que siguen desafiando a la Humanidad con sus alambres de espinos, fosos, minas, municiones y soldados.
Asistimos perplejos y perplejas a la omisión del Muro de la Vergüenza, una realidad bien conocida por la comunidad internacional. Ni siquiera una pequeña mención al Muro que es, probablemente, el muro que más visitamos los vascos y las vascas. El Muro de la Vergüenza recibe cada año la visita de cientos de personas –tanto representantes institucionales como de la sociedad civil- que participan en la Marcha por la Paz al Muro de la Vergüenza para mostrar su rechazo a la ocupación marroquí.
Desconocemos la razón de tal omisión.
En nombre de la solidaridad vasca con el Pueblo Saharaui, tan asumida y compartida por la opinión pública vasca, exigimos que el Muro de la Vergüenza no se convierta en el Muro de Silencio, acrecentando así el Silencio informativo en el que sobreviven a diario miles de saharauis a ambos lados de esta ignominia.
Itziar Iturri Arrazola
Unidad de Coordinación Sáhara
EUSKAL FONDOA
El ''muro de defensa'' marroquí, actualmente conocido como Muro de la Vergüenza, ha causado centenares de víctimas a uno y otro lado de la misma, impidiendo el legítimo derecho de la población saharaui a circular libremente por su país.
Con motivo del 20 aniversario de la caída del muro de Berlín, en los informativos de ETB del lunes 9 de noviembre, tanto en euskera como en castellano, se emitió un pequeño reportaje sobre los muros que aún no han caído. Así pudimos ver el muro que separa las dos Coreas, el que separa México de EEUU, el muro de Nicosia, los restos del muro de Belfast… y otros tantos que siguen desafiando a la Humanidad con sus alambres de espinos, fosos, minas, municiones y soldados.
Asistimos perplejos y perplejas a la omisión del Muro de la Vergüenza, una realidad bien conocida por la comunidad internacional. Ni siquiera una pequeña mención al Muro que es, probablemente, el muro que más visitamos los vascos y las vascas. El Muro de la Vergüenza recibe cada año la visita de cientos de personas –tanto representantes institucionales como de la sociedad civil- que participan en la Marcha por la Paz al Muro de la Vergüenza para mostrar su rechazo a la ocupación marroquí.
Desconocemos la razón de tal omisión.
En nombre de la solidaridad vasca con el Pueblo Saharaui, tan asumida y compartida por la opinión pública vasca, exigimos que el Muro de la Vergüenza no se convierta en el Muro de Silencio, acrecentando así el Silencio informativo en el que sobreviven a diario miles de saharauis a ambos lados de esta ignominia.
Itziar Iturri Arrazola
Unidad de Coordinación Sáhara
EUSKAL FONDOA


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